Sin categoría | 20 diciembre, 2018

Aborto

¿Alguna vez cuando eran chicas les dieron un bebé de plástico para “jugar”? A mi sí. Me acuerdo hasta haber “amamantado” a un muñeco.

¿Alguna vez cuando eran chicas les dieron un bebé de plástico para “jugar”? A mi sí. Me acuerdo hasta haber “amamantado” a un muñeco. Creo que a las mujeres de casi todo el mundo nos lo han dado y si no lo hicieron, habrán visto las publicidades en todos los canales de televisión. La nenita “jugando” a ser madre con 8 años, con el bebé que llora, hace caca, pide de comer. ¿O alguna vez les preguntaron cuántos hijos querían tener cuando sean grandes? A mi sí, yo decía que quería tener 4 hijos, dos mujeres y dos varones y hasta ya tenía planeado sus nombres, Benjamín iba a ser el más grande, después seguía Salustiano, Violeta y Jacinta. Hoy si me haces la misma pregunta te
respondo, hasta los 35 no pienso tener hijos.

Los tiempos cambiaron, hoy la mujer está tomando otro lugar, se está sacando esas cadenas que la ataban a cumplir un cierto papel en la “vida familiar” o en su vida cotidiana. La mujer tenia que nacer, crecer educándose con sus bebes de mentira para ser madre y su cocinita de plástico, casarse con “hombre bien” que le de hijos y dedicarse a amamantar, cuidar y educar a sus hijos (y a su esposo también). Yo me pregunto, ¿y sus deseos? Eran reprimidos. Represión, represión y represión. Es lo que la mujer siempre tuvo. Hace poco le hice una entrevista a mi abuela sobre su profesión, por suerte ella tuvo la posibilidad de trabajar y de ser lo que ella quiso, pero no completamente. Me contó, con una mirada que reflejaba tristeza y melancolía, que ella quería ser bailarina, pero mi abuelo no se lo permitió. En ese momento, y en este también, aunque este cambiando el panorama, ser artista significaba ser “vago y pobre” y requería mucho de su tiempo, por lo que se inclinó a ser profesora de artes visuales. Al escucharla hablar de la danza se puede notar la represión que ella tuvo, ella no pudo (seguir su vocación) porque la sociedad la reprimió, la sociedad decía que ella tenía que ser madre, y ser madre y artista no se podía, ella debía quedarse en casa, con sus hijos mientras su marido salía a trabajar de lo que él quería.

Yo no quiero ser madre. Amigas mías no quieren ser madres. Mujeres en el mundo no quieren ser madres. Amigos míos no quieren ser padres. Hombres en el mundo no quieren ser padres. Hace unos meses se debatió el tema del aborto legal, seguro y gratuito en el Congreso y a raíz de eso se generaron muchas opiniones sobre el tema. Una parte de la sociedad difiere de la otra. El país se agrieta en dos, como toda discusión que toma lugar. Yo estoy a favor, llevo mi pañuelo verde a todos lados como símbolo de lucha y apoyo. Debatí con mucha gente, mucha a favor y muchos más en contra. En ellos encontré desinformación, falta de empatía, violencia y no había ganas de entender que era éste proyecto de ley. Tenemos que entender que la ley no plantea únicamente el aborto ni pretende que éste se considere un método anticonceptivo. La propuesta es también que haya métodos anticonceptivos gratuitos para todos y todas y que sean seguros ya que en los hospitales, y no todos, se reparten pero son de pésima calidad. Y la educación sexual integral, permitiendo que todos aprendamos cómo cuidarnos para evitar embarazos no deseados y enfermedades de trasmisión sexual.

Yo estuve mucho tiempo en contra del aborto, y llegue a argumentar cosas como “si no se cuido que se joda” acusando a la mujer de que era su culpa quedar embarazada, hasta que entendí que para procrear se necesitan dos, y que cuando una mujer queda embarazada es producto de dos personas que no se cuidaron. El hombre en estas situaciones siempre sale ileso, si una mujer aborta es una mala persona, pero no se tiene en cuenta que tal vez esa chica llego a un acuerdo con su pareja para concretar el aborto, o tal vez esta sola y no tiene como cuidarlo o cualquiera sea su excusa para hacerlo no somos nadie para juzgarla. Sin ir mas lejos, si quiere interrumpir su embarazo y no tiene dinero para hacérslo en una clínica de manera clandestina, debe acudir a la “curandera” de barrio, y que haga su “trabajo”, metiéndole una percha, un palo de escoba, haciendo uso de perejil, o sea cual sea el método; en la desesperación cualquier cosa viene bien sin pensar en las consecuencias.

Mi abuela abortó, dos veces, no sé con que le hicieron los abortos pero se que casi muere desangrada. Mi abuela tuvo la suerte de sobrevivir pero muchas no. Se pierden vidas, de hecho se pierden las 2 vidas. Aquellos en contra del aborto se pusieron como slogan la frase “salvemos las 2 vidas”, aunque lo que yo veo, lo único que quieren salvar es al feto. Muchos dicen que para la persona que aborta es traumático, y lo tome como punto de investigación y consulté a personas que abortaron y escuche psicólogos hablar. La respuesta fue clara, lo traumático no es abortar sino el callarse, saber que si hablas de lo que hiciste te van a mirar mal, a dejar de lado, demonizar y sin ir mas lejos ir presa. El “trauma” del que hablan es el mismo que sufre la mujer al parir. Parir debe ser un acto de amor y no debe ser forzado, es un momento de mucho dolor y esfuerzo físico y mental que para una persona que no lo quiere atravesar puede ser realmente traumático.

Imagínense a esas mujeres que están solas, sin contención alguna, sin que nadie las ayude yendo a un centro clandestino para gestionar un aborto. Lo hacen porque tal vez no tengan el dinero suficiente para criar y mantener a un bebé, porque no tienen el tiempo, o porque simplemente no tienen ganas de tener un hijo, no es el momento. No
somos nadie para condicionarlas a parir, no somos nadie para decidir sobre sus cuerpos. Porque éste es MI cuerpo y YO decido sobre él. Imagínate a esa piba que violaron y quedó embarazada, existe una ley para que pueda abortar, pero nuestro sistema es tan lento que cuando comprueben que a esa chica la violaron el bebe ya va a tener dos años, porque es evidente que para la justicia no es suficiente decir que alguien te forzó a tener
SEXO. O a aquellas que tuvieron todas las cautelas y utilizaron pastillas y preservativo y aún así estos le fallaron y quedaron embarazadas. Pero peor aún, imagínate a esas mujeres que murieron, aquellas que murieron en el intento, que fueron producto de la clandestinidad, de la soledad, esa mujer el día de mañana puede ser tu hermana, tu prima, tu tía, tu mamá. Con esas mujeres no salvamos, perdimos, perdimos las 2 vidas. En memoria de ellas y todas las que lo harán, exijo aborto legal, SEGURO y gratuito.

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