Palacio Barolo, 1934
- Modos de Ver | Nro 8 | 8 agosto, 2017

De turista en la capital

Buenos Aires ofrece innumerables opciones a la hora de recorrer sus calles, no solo para extranjeros sino también para aquellos porteños amantes de su ciudad. Laura Serna nos recomienda cinco propuestas para recorrer la ciudad porteña con ojos de turista.

Muchas veces me sentí turista en mi propia ciudad: recorriendo barrios por los que nunca anduve; visitando museos por primera vez o haciendo una visita guiada por el Cementerio de La Recoleta. Buenos Aires ofrece innumerables opciones a la hora de recorrer sus calles y no solo para extranjeros sino también para aquellos porteños amantes del turismo en todo momento. Por eso, la profesora y socióloga Laura Serna, ideó un recorrido histórico por cinco puntos de la ciudad para aquellos que, como dice Laura, “van buscando vivir experiencias que puedan convertir cada visita en algo memorable”.

Para los amantes de las trágicas historias de amor: LA IGLESIA DE SANTA FELICITAS
En el antiguo barrio de Barracas, donde solían habitar las familias más adineradas de la ciudad de Buenos Aires antes de que se desplazaran escapando de la epidemia de fiebre amarilla (1871), se encuentra la IGLESIA DE SANTA FELICITAS. La dramática vida y muerte de Felicitas Guerrero de Álzaga enmarca la historia de esta iglesia que sus padres construyeron en su memoria. Es el único templo católico porteño que posee en su interior figuras no religiosas: dos esculturas realizadas en mármol de carrara. Una de ellas representa a Don Martín de Álzaga y la otra a Felicitas Guerrero junto a su hijo Félix. Felicitas fue prometida en matrimonio a la edad de 16 años a Don Martín de Álzaga, un adinerado comerciante, poseedor de una de las fortunas más grandes de la época. A los 24 años, Felicitas pierde a su hijo y a su marido convirtiéndose en la viuda más cotizada de los salones porteños, debido no sólo a su belleza, sino también a su inmensa fortuna. Felicitas muere asesinada en el año 1872 por Enrique Ocampo, un pretendiente que no pudo aceptar que ella eligiera a otro para volver a casarse. El lugar de su muerte es el elegido por sus padres para construir la iglesia que lleva su nombre. Las leyendas urbanas dicen que el bello fantasma de Felicitas suele aparecer muy seguido por la iglesia levantada en su honor.

Para los fanáticos del fútbol: BAR EL BANDERÍN

En el barrio de Almagro se encuentra uno de los bares notables más pintorescos y representa una de las pasiones más arraigadas entre los argentinos: el fútbol. Funciona desde la década del 20 y su nombre actual tiene que ver con su particular decoración: las paredes están cubiertas por más de 600 banderines de clubes de fútbol de todo el mundo, que fueron aportando los mismos clientes. Además se puede disfrutar de shows de tango y, cada tanto, de lecturas de poesía. Don Mario, el dueño, es un personaje típicamente porteño, fanático de River que suele acercarse a los clientes para contarles historias del barrio y por supuesto, de fútbol. Una de las especialidades gastronómicas del lugar es el sándwich caliente de bondiola.

Para los amantes de la arquitectura, la literatura y “las alturas”: EL PALACIO BAROLO Y LA GALERÍA GÜEMES

Estas dos maravillas arquitectónicas de Buenos Aires se ubican en zonas más céntricas de la ciudad: el Palacio Barolo eleva sus 100 metros de altura en la porteñísima Avenida de Mayo. Obra del arquitecto Mario Palanti, este palacio está lleno de referencias a la Divina Comedia de Dante Alighieri, el mayor exponente de la literatura italiana. El Palacio, como la obra literaria, se divide en tres partes: Infierno, Purgatorio y Cielo. Sus 100 metros de altura, corresponden a los 100 cantos de la Divina Comedia. Fue el primer edificio de hormigón armado de la ciudad y su majestuosa estructura culmina con un faro giratorio. Las visitas guiadas que se ofrecen pueden ser diurnas o nocturnas. Ambas permiten observar desde lo alto del faro una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.

Buenos Aires, Galería Güemes. Se inauguró el 15 de diciembre de 1915 y su nombre recuerda al general Martín Miguel de Güemes, héroe de la Guerra de la Independencia Argentina y conductor de la llamada guerra gaucha.

Buenos Aires, Galería Güemes. Se inauguró el 15 de diciembre de 1915 y su nombre recuerda al general Martín Miguel de Güemes, héroe de la Guerra de la Independencia Argentina y conductor de la llamada guerra gaucha.

La Galería Güemes se llama así en homenaje a Martín Miguel de Güemes. Es un edificio pasaje que conecta la calle Florida y la calle San Martín mediante una galería de 116 metros en pleno microcentro porteño. Fue inaugurada en 1915 y en el pasado funcionó como lugar de compras y de acontecimientos sociales. Albergaba entonces un salón de eventos, un restaurante y un teatro. Había algunas oficinas y departamentos de lujo para alquilar. Se considera el primer rascacielos de la Argentina. Además de su impresionante arquitectura, la Galería posee algunos datos interesantes vinculados a la literatura. Uno de ellos es que en el sexto piso vivió durante un tiempo Antoine de Saint-Exupéry, el autor de El Principito. La otra referencia literaria es que la Galería Güemes quedó inmortalizada en uno de los cuentos más célebres de Cortazar: El otro cielo. Al igual que el Palacio Barolo, la Galería Güemes ofrece una vista única sobre la ciudad desde un mirador en el piso 14 a 87 metros de altura.

Para los curiosos del mundo subterráneo: EL ZANJÓN DE GRANADOS y LOS TÚNELES PORTEÑOS
El Zanjón de Granados es uno de los lugares más especiales de Buenos Aires, ubicado en el barrio de San Telmo. La antigua casona era una vivienda aristocrática que se construyó con 23 habitaciones en 1830 y después de la fiebre amarilla de 1871 se convirtió en conventillo. En 1974 fue abandonado y usado como un basural. Recién en el año 1985, su nuevo dueño comienza unas tareas de excavación para refaccionar la casa y sorpresivamente se descubren vestigios de la antigua Buenos Aires. Después de llevarse a
cabo un enorme trabajo arqueológico, se encontraron laberintos y túneles de más de tres siglos de historia, que hoy en día el visitante puede recorrer adentrándose de esta manera en un viaje al pasado. En las visitas guiadas se pueden observar enormes túneles, cisternas, una celda de esclavos y utensilios utilizados en siglos anteriores. Un viaje hacia las entrañas de la ciudad, hacia túneles y subsuelos que inspiran a la misteriosa Buenos Aires.

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Para los que adoran el misterio: EL TOUR “MISTERIOSA BUENOS AIRES”
Finalmente, para tener una experiencia diferente a los city tours tradicionales, los visitantes pueden acceder a la propuesta de los paseos de “Misteriosa Buenos Aires”. Es un recorrido nocturno en bus a lo largo del cual se cuentan historias de crímenes y leyendas urbanas de la Capital: la envenenadora de Monsterrat, el Fantasma de Felicitas Guerrero, la sombra del asesino del Petiso Orejudo. Cada una de estas historias está narrada por la tenebrosa voz de una guía que describe los hechos más sangrientos y fantasmagóricos que conviven en la oscuridad con los porteños.

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