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- Modos de Ver | Nro 7 | 3 enero, 2017

Elegía para Eliseo

Eliseo Subiela, Cineasta. San Isidro, 27 de diciembre de 1944 – Buenos Aires, 25 de diciembre de 2016.
“Se las tomó sin avisar”, había dicho semanas atrás Eliseo, con su infalible acidez, sobre la partida de su amigo, y gran hombre de cine, Aldo Romero.

Rehén de Ilusiones*

A la caza de su treceavo largo, o por ahí, Eliseo Subiela trabaja uno de sus guiones más graves, punto de encuentro de vectores históricos y psicológicos, con anclaje en el tópico del amor desaforado. “Rehén de ilusiones”, propone.

El cronista, polígrafo episódico, deambula por la inveterada casona de la calle Caseros. El clima es festivo. La edad promedio del equipo no supera los treinta. La mayoría egresados de escuela epónima. Es una de las primeras jornadas de rodaje y se filma una escena clave: el día, el momento mismo en que las dos estrellas cruzan sus órbitas.

El director, fabulador funambulesco, camina sobre un andamio buscando el mejor ángulo para la toma. Debajo, Laura, la protagonista, fotógrafa, habla por teléfono con un amigo, periodista, doncel provecto, a quien propone emboscar al escritor deseado, Pablo Dafonte, celebridad de las letras de cabotaje, profesor universitario, marido mareado, cincuentón sin cuento acosado por el tedio y asustado por el almanaque.

Más embusteros que Ulises, ambos dos, fotógrafa y mitógrafo, conjuran y aturden al escriba, Daniel Fanego, sorprendido por el espíritu crítico del interlocutor y la inopinada erodanza de la joven que lo fusila, con Nikon y mirada, desde cualquier lugar que el cuadro de la otra cámara le permite ocupar.

Corte.

Después de los ravioles a costa de despensa ajena, una docena se amontona frente a la mac editora. La pantalla refulge con una foto de Romina Ricci, Artemisa alterada, aspirante a Beatrice. Una voz se apresura y enuncia: Natassja Kinski; otro, prudente, educado, sin oponerse al conductor en público, apenas piensa: Valérie Kaprisky.

Historia de amor furtivo, visitada con frecuencia por la belleza de la cita evocativa, ovidiana por qué no. ¡Oh, crimen!, el que ama no debe tener miedo del enemigo; huye de aquellos que crees leales: así estarás seguro. Ten cuidado con tu pariente, con tu hermano y con tu amigo querido: todo ese grupo te dará serios motivos para temer.

Laura, como Leandro, noche a noche atraviesa el Helesponto en busca de Hero quien, sacudida por la tormenta y las olas, sostiene estoica un pequeño fanal de frágil flama, única garantía para la continuidad del amor.

Relato polifónico, a todo color, con negros profundos, diálogos turbios y ósculos oscuros.

*Gustavo Jalife, escritor, actor, participó en el rol de periodista en “Rehén de Ilusiones”, último largometraje de ficción de Eliseo Subiela. La crónica fue escrita en noviembre de 2009, después de tres días de rodaje.