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- Viajar y Disfrutar | Nro 11 | 22 noviembre, 2019

Un viaje con turbulencias

Miré al televisor que indica el estado de los vuelos y vi Santiago Chile despegando en rojo. Crónica de un vuelo perdido.

El miércoles 2 de Enero del 2019 me levante entusiasmada, termine con lo último de la valija, ordene los papeles para no olvidarme nada, almorcé con mi madre, y a las 4 de la tarde partimos hacia el aeropuerto del Palomar. Llegamos, nos pusimos en la fila para el check-in esperando que vinieran los tripulantes del mostrador para despachar la valija, charlamos con una pareja mayor que también se iban al mismo destino y hablamos sobre el despacho y las valijas. Cuando la fila empezó a avanzar saque la tarjeta de embarque y me lo quede en la mano junto con los documentos. Me atendió una persona muy amable, me preguntó mi destino y pesó mi valija, me explicó por dónde tenía que entrar para hacer el embarque y se despidió amablemente. Como todavía era muy temprano nos fuimos a comer una hamburguesa, mi mamá saco una foto para mandar a la familia y luego nos fuimos hasta la puerta para realizar el embarque, mi madre se despidió de mi, me deseó un buen vuelo, que mandara saludos y le enviara muchas fotos sobre el viaje; mostré el código QR al guardia de la puerta y me dejó entrar. Nuevamente me puse en una fila pero esta vez para pasar por la PSA, donde tenía que poner mi mochila en un scanner, como era la primera vez que viajaba al exterior desde ese aeropuerto le pregunté a un policía hacia donde tenía que ir, le agradecí y me dirigí a donde me señaló, había mucha gente por lo que busqué un asiento libre y me senté, me puse los auriculares y espere a que se hiciera la hora de embarcar.

Cuando mire al televisor que indica el estado de los vuelos, vi “Santiago Chile” despegando en rojo, mi vuelo se estaba yendo y yo no estaba dentro, agarre mi mochila lo más rápido que pude y salí directo a decirle al mismo policía de antes que yo no estaba en el vuelo, me miró y llamó a una persona y le informó que yo no estaba en el vuelo a Chile, la mujer me miró y habló por handy preguntando si ya había despegado y para mi mala suerte la respuesta fue afirmativa.

Mi vuelo se estaba yendo y yo no estaba dentro.
El corazón me latía a mil, nunca había vivido una situación así, las ganas de llorar no tardaron en llegar, pero no podía llorar, tenía que resolver la situación. Pedí hablar urgente con alguien de la aerolínea, el policía decidió acompañarme en todo momento y me autorizó a salir del pre-embarque y pasar al hall donde están los que hacen el check-in, cuando miró a la cabina de mi aerolínea y no había nadie, el policía averiguó rápido y me informó que como era el último vuelo de esa aerolínea ya no quedaba nadie pero iba a intentar contactar a alguien, le agradecí y cuando se fue llame a mi padre, en cuanto me atendió no me pude contener más y empecé a llorar y a decirle que había perdido el vuelo, se quedó en silencio, no entendía nada, después de explicarle lo que me había pasado, me dijo que ya estaba, que ya lo había perdido y me iba a buscar al aeropuerto para llevarme a mi casa, a lo que me opuse inmediatamente alegando que yo había puesto todos mis ahorros en este viaje y no iba a darme por vencida, colgué del enojo de que no me ayudara a resolver el problema, llame a mi madre y le informe la misma situación y a diferencia de mi padre me dijo que se iba al aeropuerto a hacerme compañía hasta que se resolviera la situación, me negué, ella trabajaba al día siguiente y no quería que no durmiera por estar ahí conmigo, aunque por dentro yo sabía que tampoco dormiría. El policía volvió conmigo y me informó que había encontrado al encargado de la aerolínea y que vendría a hablar conmigo, me empezó a explicar que esto le pasaba a muchas personas puesto que el aeropuerto recién estaba empezando con los vuelos internacionales y todavía no estaban todas las señaléticas correspondientes, lo que hizo que me tranquilizara un poco ya que no era la única, pero la angustia seguía, la cabeza no paraba de pensar, tenía que avisarle a mi mejor amiga lo que estaba pasando ya que ella me esperaba en Santiago para luego ambas tomarnos un vuelo a Brasil. Agarré el teléfono y le mande un audio contándole toda la situación, ella pensó que le estaba haciendo un chiste y no me creía, pero le confirmé que la situación era esa y la estaba intentando resolver, cuando levanté la cabeza vi a un hombre con el blazzer que tenía el logo de la aerolínea, me acerque lo más rápido posible y le informé quien era yo, a lo que me respondió que estaba al tanto, que no me preocupara, que él me metería al próximo vuelo que era a las 7 de la mañana, le pregunté si tenía un costo adicional y me dijo que no, no iba a tener que pagar extra, a una parte de mi se le quitó un peso de encima, inmediatamente mande mensaje a mi madre y padre para informarles que me iría en el próximo vuelo, llame a mi amiga y le informe pero ahora teníamos otro problema y es que nuestro vuelo a Brasil salía a las 6 de la mañana del día siguiente.

Me senté en el piso en una esquina ya con mi valija de vuelta y busqué por internet el nombre de la otra aerolínea. Llamé mientras al mismo tiempo buscaba cuánto era el costo por cambiar el horario de un vuelo, cuando me atendieron les dije que mi vuelo se había atrasado, ya que si les decía que lo había perdido no me ayudarían, y les dije que como se había atrasado no íbamos a llegar al vuelo que teníamos, mientras me dejaban en espera hablaba por mensaje con mi amiga comentándole lo que me iban diciendo. Cuando me sacaron de espera me dijeron que tenia que pagar 70 dólares por cada pasaje que estaba cambiando, inmediatamente les dije que en internet decía que como era el primer cambio no tenía costo adicional, me dejó en espera nuevamente y después de 5 minutos volvió a la llamada y me dijo que mi información era correcta y que no tendríamos costo adicional por cambiar el horario del vuelo, al igual que antes otro peso se fue de mi, terminamos de cerrar el horario del nuevo vuelo y esperé que me llegara el mail de confirmación, enseguida se lo envíe a mi amiga y le informé a mi madre, agradecí al hombre del teléfono y colgué, ya estaba mucho más tranquila, había podido resolver todo yo sola, sólo me quedaba esperar el horario del siguiente vuelo que era a las 7 de mañana, de ninguna manera quería dormirme, tenía terror de quedarme dormida y no escuchar cuando la gente llegara, así que me senté al lado de un enchufe, abrí Netflix y me puse a ver una serie que tenía descargada, y ahí me quedé toda la noche. A las 5:30 de la mañana me levanté de mi lugar y me puse en la fila para estar primera en el check-in. La gente empezó a llegar y a ponerse detrás mío, cuando llegó la gente de la aerolínea me hicieron pasar para hacer el check-in, volvieron a despachar mi valija e informaron por donde tenía que entrar, cansada pero feliz me fui a la puerta y volví a entrar al pre-embarque, pase mi mochila nuevamente por el scanner, vi al policía que me ayudó y le agradecí, esta vez seguí de largo en vez de doblar y pase a la parte de vuelos internacionales, pase por migraciones y entre a la sala de espera. Espere 40 minutos hasta que empezaron a hacer la fila y me puse ahí, llegó el avión y empezamos a subir, me ubique en el asiento y le mandé una foto a mi madre y amiga para que supieran que ya estaba arriba, y así comenzaba un viaje inolvidable que empezó con turbulencias pero terminó de la mejor manera.

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